A veces, cuando nos pica la curiosidad por visitar un blog, tenemos la tendencia a leer únicamente las entradas más recientes, como si el resto hubieran perdido el valor con el tiempo.
Probablemente obtendréis un resultado más satisfactorio de vuestra visita, si accedéis por los temas que os susciten más interés.
No tengáis reparos en comentar o discrepar, porque no pretendo poseer la verdad. De hecho son pocas las verdades o realidades que creo deban consolidarse en nuestra estructura de comprensión del mundo. Así que os animo a debatir, y a que os extendáis sin pereza en el argumento.

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jueves, 18 de febrero de 2016

¿Lo que vivimos es la realidad?

A veces pienso que no sé hasta qué punto se hace un "bien global" cuando se combate la ignorancia. Porque parece que el mundo todavía no esté preparado para que todos seamos críticos con el entorno. O al menos así lo intuyo tal y como comprendo la estructura de nuestro sistema occidental.  Ya que si el cambio fuese muy brusco, y de repente nadie consumiera caprichos materiales en exceso, probablemente cambiaría el esquema del "orden" mundial.

Nos guste o no, y aunque suene frívolo y cobarde, en medio de todo ese cruel "equilibrio" entre ricos y pobres, manipulado por los dirigentes "deseosos de poder", podemos vivir más o menos "sin riesgos" en una parte del mundo, aunque sea con la hipocresía de saber que sólo somos "masa", y con el arrepentimiento de ver que los países en los que vivimos contribuyen cada día a destrozar países enteros, como el caso de Siria...

Últimamente, cuando veo en facebook campañas por curar a un niñ@ que padece una enfermedad rara, me recorre una sensación un tanto agridulce:por un lado creo que por suerte todavía hay muchas personas que se vuelcan inmediatamente ante el dolor ajeno, y por otro observo que ésta clase de solidaridad, roza un poco la hipocresía si tenemos en cuenta que las tragedias infantiles "a gran escala" que vemos cada día en los informativos, no producen el mismo efecto moral, siendo mucho más numerosas las víctimas...

¿Es que la solidaridad también entiende de moda?

¿Nos hemos inmunizado ante las desgracias de las guerras que suceden al otro lado del mundo?

Parece efectivamente que estamos inmunizados ante las tragedias de los países que sufren las guerras. Las cuales afectan a miles de personas: jóvenes, niños, muertes, torturas, esclavitud...
Sin embargo un llamamiento masivo del sufrimiento de un niño con una enfermedad rara genera miles de "me gusta". Y por supuesto el propósito de éstas palabras no es que éste tipo de mensajes susciten menos interés. Sólo pretendo dar cuenta de éste fenómeno de "somos solidarios sólo con las desgracias que están de moda". Lo cual implica "peligrosamente" que una tragedia necesita del marketing para motivar la solidaridad de los demás.

Volviendo al debate sobre si el mundo está cada vez peor -o no-, os diré que creo que en la "edad media" se vivía mucho peor: se pasaba más hambre que hoy, se quemaba a personas en la hoguera, y se cortaban cabezas incluso en los países más adelantados de la época.



Como dice Eduard Punset: "cualquier tiempo pasado fue peor"...








Podemos estar agradecidos de vivir en el "primer mundo". Y como me figuro que casi ningun@ de vosotr@s os vais a hacer misioner@s, por lo menos podríais dedicar algo de vuestro tiempo en construir un "primer mundo" mejor organizado. Más sostenible. Y como consecuencia, más preparado para avanzar. Y de paso más solidario. Porque yo de verdad intuyo y deseo que no sea necesaria la pobreza para mantener el equilibrio global.

Recordemos que la motivación de éste texto es esa maravillosa frase que parece proceder de la sabiduría popular.

 "...lo que vemos es lo que hay: la única verdad..."

Sí...el pueblo. La masa social. Ese superorganismo que tanto defiendo, pero que tanto me gusta criticar por su comportamiento tan incomprensible, capaz de alabar y abuchear con la misma facilidad...

Manifestaciones, conciertos, centros comerciales, estadios de fútbol, plazas de toros...todos movidos "por inercia" contagiados por el ambiente. Sedientos entre otras cosas de gritos y morbo: morbo negativo -así llamo yo a la clase de morbo que implica dolor ajeno-.
Sólo un paso separa a las masas que acuden a estos sitios de las gentes que iban a ver derramar sangre al Coliseo. Sólo es cuestión de unos pocos condicionantes culturales, susceptibles de cambiar en cualquier momento -dicho sea de paso-. Y la prueba es que no son pocos los países que han gozado de "civismo" hasta que los desencadenantes han provocado la transformación de sus gentes en auténticos asesinos, capaces de matar incluso a sus propios vecinos y familiares, que de no ser por esos casuales aunque a veces misteriosos o sospechosos desencadenantes, hubieran seguido teniendo una relación cívica como lo hacían antes...

Sólo concluir recordando que la masa es por tanto demasiado manipulable, demasiado susceptible de ser contagiada y muy sensible a los cambios. Y eso es un arma siempre dispuesta para ser usada por los más poderosos.

...lo que vemos es la única verdad... 

Cada vez que oigo alguna frase de éste estilo se me ocurren muchas cosas que podría responder, a base de preguntas: como a mí me gusta...

¿Entonces los ciegos están condenados a no conocer ninguna verdad?

¿Y cual es la verdad entonces del funcionamiento de tu teléfono móvil?

¿Y porque se abren las puertas del supermercado cuando pasas?

¿Y cómo se coge la gripe?


Hay una gran parte de "realidad" que no tenemos en cuenta a la hora de tomar nuestras decisiones.
Ya simplemente hablando de medicina o de nutrición muchos son quienes recurren a la expresión "el cuerpo es sabio..." pretendiendo hacer caso a todo lo que éste pida. El cual, como norma general nos suele pedir:

1 Descanso

2 Comida

3 Placer

Estos tres elementos, sin un pensamiento mínimamente autocrítico nos llevarían directamente a:

1 La pereza mental.

2 La pereza física: obesidad y otras enfermedades relacionadas con el exceso alimenticio.

3 Y a las adicciones.

El ejercicio nos sirve de motivación para hacer más ejercicio: tanto físico como mental. La pereza invita a más pereza y la actividad permite fluir la motivación.










Son expresiones del mismo tipo que quiénes se rigen por la sabiduría del "refranero popular", o admiran cual divinidad fuese, la sabiduría de la "madre naturaleza", que nos castiga encolerizada cada vez que la tratamos mal...








Si que parece cierto que tanto en el caso de nuestro cuerpo, como en el de nuestro planeta, como superorganismos que son, tienen cierta capacidad para auto-ajustarse, sobre todo en el caso de nuestro cuerpo, que parece estar en constante equilibro con las bacterias que habitan en él, sin las cuales no podríamos sobrevivir.


Un reciente estudio de la universidad de Oregon, en concreto el grupo de investigadores del Centro de Biología y Entorno Edificado, descubrió que cada uno de nosotros somos identificables a través de las decenas de millones de microbios que habitan en nosotros.


Muchos la llaman la "nube de microbios" y por lo visto, cada individuo poseemos una combinación tan exclusiva que es mucho más efectiva que las propias huellas dactilares.



En el caso de la superficie del planeta, son muchos los factores a tener en cuenta a la hora de determinar los cambios a nivel global. El cambio clímático es un hecho, y los efectos de los "gases invernadero" también. Pero determinar que cada catástrofe que ocurre se debe al cambio climático sería mucho decir...


Las condiciones de temperatura, presión atmosférica, el propio campo electromagnético, los ciclos solares, o la gravedad lunar son otros factores que desempeñan papeles muy importantes según sus combinaciones.









En el caso de ambos superorganismos -nuestro cuerpo o el planeta Tierra-, podemos aceptar que es muy difícil para la ciencia determinar la causa de los desajustes a nivel global porque son demasiados los factores a tener en cuenta. Pero en los tiempos que nos ha tocado vivir, con tanta información al alcance de nuestras manos, no podemos permitir que florezcan corrientes que otorgan la categoría de divinidad a ambos superorganismos.

Sólo he puesto un par de ejemplos de tipo científico, que nos recuerdan, que para comprender la realidad, necesitamos mucho más que los sentidos que nos acompañan cada día. Necesitamos documentarnos, analizar, debatir, investigar etc.
Entre otras muchas cosas, nos aportará humildad, con la cuál seguramente ya no nos lanzaremos a hacer comentarios como el que hoy nos ocupa. Y comprenderemos que la realidad que creemos conocer a título individual, es muy distinta a la que los especialistas en cada materia están comenzando a entender...

Seguramente os seguiréis encontrando a lo largo de la vida, con personas que creen saberlo todo. Situados en su diminuta "posición de confort", en la que se sienten segur@s, y desde la cual creen comprender el entorno que les rodea.
Como aquel slogan de Cucal -el insecticida-, éste tipo de personas "nacen, crecen, se reproducen, y mueren...". Y durante el trayecto se guían casi exclusivamente por sus emociones. Procurando cumplir disciplinadamente lo que está bien visto socialmente, y condenando enérgicamente lo que la muchedumbre condena. Así, haciendo lo que hacen los demás, nos garantizamos  la supervivencia social. Así parecía ocurrir en el medievo y así sigue sucediendo, aunque en menor medida creo y espero.
Todavía no tengo muy claro si todas éstas personas -la mayoría-, que se dedican a moverse entre "la masa", en busca de disfrute, y carentes de inquietudes, curiosidades y conciencia global, lo son a causa del predominio de una epigenética general, o es el sistema el que crea y contribuye con éste fenómeno.


La conclusión de mi postura -en la actualidad-, ante quienes creen saberse conocedores de la realidad que les rodea, y consideran que no hay mucho más que eso, sería la siguiente:

Nuestro nivel de comprensión a título individual, nos hace vivir la vida confundidos con la realidad, a la cual sólo tienen acceso relativo los especialistas de cada materia: que a su vez viven confundidos porque desconocen -de forma especializada- la mayoría del resto de las disciplinas. Y por si fuera poco, vivimos en una época de inicio de comprensión de la mayoría de las materias - y otras muchas que surgirán-. Por lo tanto en éste sentido no queda más remedio que doblegarse con humildad ante la inmensa parte de realidad que no conocemos.

Otras disciplinas sobre las que me gustaría haber puesto ejemplos de que nuestro día a día, a nivel individual, poco tiene que ver con la realidad, serían de tipo:

Psicológico...

Sociológico...

Económico...

Político...

Histórico...

Otras ciencias...

Pero de haber seguido poniendo ejemplos, seguramente el número de lectores de éste texto hubiera sido inversamente proporcional a la extensión del mismo, por lo que os invito a que indaguéis por vuestra cuenta en éstas materias para comprobar que en nuestro día a día se muestran "como en un archivo comprimido", el cuál si lo abrimos al documentarnos, nuestro esquema de comprensión de la realidad cambiará por completo.



En le caso de los que vivimos con pasión, inquietud y curiosidad tratando de comprender el entorno que nos rodea, sólo puedo decir que gozamos de una gran suerte, y es que nuestra forma de disfrutar no tiene límites...  Y en mi caso podría decirse que elevo mi disfrute al cuadrado cada vez que me cruzo con quienes disfrutan como yo lo hago.



Hasta la próxima...






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