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No tengáis reparos en comentar o discrepar, porque no pretendo poseer la verdad. De hecho son pocas las verdades o realidades que creo deban consolidarse en nuestra estructura de comprensión del mundo. Así que os animo a debatir, y a que os extendáis sin pereza en el argumento.

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miércoles, 22 de abril de 2015

La corrupción informativa...

Los informativos de televisión, para la sociedad en la que vivimos, resultan un instrumento aturdidor que no para de enviar información publicitaria de sucesos, de política, de ocio, de economía etc... Este tipo de medios nos envían la información comprimida, y con gran rapidez. Casi nunca viene acompañada de una información documentada, que ayude al telespectador a situar los hechos, en unas coordenadas, desde las que pueda adivinar algunas de las trampas de carácter político y publicitario, de las que a menudo hacen uso los canales de televisión a través de su programación. Pero sobre todo, como hemos dicho, a través de los informativos, mientras abordan las noticias de carácter político, o las que llevan detrás un desembolso económico por parte de alguna empresa o asociación de empresas para que su producto sea más consumido.



Los informativos de televisión son una trampa informativa -valga la redundancia- prácticamente durante toda su retransmisión. Informan según se les paga, y los telespectadores, sobre todo los más ignorantes, aquellos que nunca contrastan las información, componen su esquema del mundo según reciben de un modo u otro la información política, económica etc.

De éste modo, si el telespectador recibe una noticia sobre la independencia de Cataluña, rara vez profundizará en lo que supone tener un sentimiento nacionalista hoy en día, lo que suponía durante la dictadura Franquista, o a principios del siglo XX, y ni mucho menos lo analizará desde un punto de vista sociológico, antropológico o cultural. Se basará por norma general en lo que le dicta el sentimiento, actuando de forma impulsiva al manifestar su opinión al respecto. Y tampoco contemplará las consecuencias económicas, políticas y sociales de una posible separación de Cataluña. Por eso a menudo podemos escuchar a catalanistas decir que desean separarse a toda costa, o a "españolistas" hacer comentarios del tipo: "Yo les dejaría que se fueran"... ó ... "Yo pondría una aduana para que no pasasen los catalanes..."

La posible independencia de Cataluña, para la mayor parte de los "españolistas" y los "catalanistas" -permítanse los términos para resumir-, es una cuestión que conlleva una gran dosis de emociones basadas en el orgullo, como es el patriotismo, por parte de muchos de los que quieren salir, y buena parte de los que no les quieren dejar marchar.
Y éste párrafo ni mucho menos pretende resolver semejante debate, pero si alertar de que ésta cuestión seguirá siendo difícil de tratar mientras se siga abordando por parte de la mayoría, con semejantes dosis de sentimiento nacionalista, de una u otra parte...

Cualquiera de éstos comentarios a los que hacía alusión, y muchos otros similares, que os sonarán sin duda, son fruto de la falta de información, además del carácter impulsivo de quienes las manifiestan claro.
Ahora os voy a proponer una pregunta al respecto del asunto nacionalista y los informativos de televisión:

¿Os habéis preguntado alguna vez porqué nos han bombardeado -nunca peor dicho- durante muchos años con el nacionalismo vasco, y desde hace poco lo hacen con el catalán?

¿Os habéis percatado de que mientras un fenómeno fue protagonista el otro estuvo en silencio, y viceversa?


Los informativos nos aturden como hemos dicho antes, pero no sólo con política...Cada empresa que quiere promocionar su producto puede hacerlo a través de un repor en un informativo. Y no sólo empresas, si no asociaciones en general, por ejemplo de comerciantes de determinados productos.
Con la nutrición ocurre mucho éste fenómeno al que venimos haciendo alusión, que para refrescar vuestras breves memorias acostumbradas a ver informativos...;), os recordaré resumiendo, que trata del hecho de que éste tipo de medios nos envían paquetes de información comprimida, de forma breve, y aislada de una documentación adecuada. 
Pues bien, con la nutrición también ocurre así, de tal forma que podemos escuchar en pocos años, que un determinado alimento, es saludable o perjudicial de forma alternativa, unos años es bueno y otros no...Como me ocurrió hace poco, que escuché una noticia, en el día internacional del pan, que era recomendable comer hasta el equivalente a una barra de pan al día, y ni siquiera llegaban a mencionar de dónde provenía el estudio.
Pero independientemente de que algunas noticias de éste tipo lleven o no trampa, lo que seguro que llevan es una vaga dosis de labor documental, al menos en su presentación. Por eso cuando se dice que el ketchup es un excelente "antioxidante", no debemos olvidarnos que un consumo elevado puede alterar el funcionamiento de otras partes de nuestro cuerpo...

No sólo los informativos nos lanzan la información distorsionada cada día. La mayor parte de la programación que existe hoy en día en televisión fomenta la pereza mental, en lugar de mejorar nuestra capacidad crítica.


Otras veces hemos hablado en el blog sobre la llamada"caja tonta", y la historia de su poder, el cual viene ejerciendo sobre nosotros desde hace muchos años...Os dejo el enlace por si alguien le interesa...


Aunque siento deciros, que no solamente los informativos vienen cargados de información que no nos ayuda precisamente a comprender mejor el mundo que nos rodea. También lo hacen nuestras costumbres, basadas puramente en el ocio, sobre todo deportivo, el cual no considero perjudicial ni mucho menos, pero si que lo sería cuando invirtiésemos la mayor parte del tiempo en el deporte, sin dejar apenas tiempo, por ejemplo, para el cultivo del intelecto. O para mejorar, usando términos de Gardner, nuestra inteligencia intrapersonal, interpersonal, filosófica etc. Cosa que bien podemos hacer desde la filosofía, la psicología, la antropología, la sociología, o incluso la biología, la física o las matemáticas, las cuales probablemente hoy en día más que nunca llevan un alto componente de las anteriores.
La verdad es que no creo que esté siendo pesimista, porque si miráis a vuestro alrededor, observaréis que los occidentales, o la mayoría de nosotros, nos pasamos buena parte del tiempo tratando de escapar del aburrimiento por medio de las actividades, basadas en alguna clase de ocio que nos ayude a desconectar del pensamiento crítico, a base de consumir "telebasura" y realizar actividades deportivas, que tan de moda están en los últimos años.
Yo practico varios deportes, e incluso veo programas como GH y Hombres y Mujeres muy de vez en cuando, pero sobre todo me gusta comprobar la manera en la que se entretiene la sociedad. Y seguramente firmé las paces con la "telebasura" gracias a Don Gustavo Bueno, al que como sabréis algunos sigo con admiración, y el cual sorprendentemente defiende éste fenómeno, aunque usando como argumento principal que, éste tipo de programas, son un instrumento muy útil entendiéndolos como un caleidoscopio global que nos ayuda a entender como está la sociedad del momento.


En fin, me acaba de invadir un sentimiento de optimismo, y es que probablemente no haya resultado tan pesimista como se esperaba de ésta publicación por su título. O quizás sí...

No ha sido ni mucho menos un ejercicio de pesimismo bien estructurado, al estilo de Schopenhauer, si no más bien un ataque de rabia, producto de venir observando con preocupación cómo las costumbres de la sociedad actual están menguando la capacidad crítica de la mayor parte de la sociedad. Incluso más que en generaciones anteriores.
 Lo mismo ocurre con la televisión, que en contenido no supera ni por mucho al

de la generación de nuestros padres, repleta de debates en los que profesionales de muy distintas disciplinas profundizaban sobre diversos aspectos que afectaban a la esencia del hombre, a la capacidad para preguntarse sobre el entorno que le rodea.

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