A veces, cuando nos pica la curiosidad por visitar un blog, tenemos la tendencia a leer únicamente las entradas más recientes, como si el resto hubieran perdido el valor con el tiempo.
Probablemente obtendréis un resultado más satisfactorio de vuestra visita, si accedéis por los temas que os susciten más interés.
No tengáis reparos en comentar o discrepar, porque no pretendo poseer la verdad. De hecho son pocas las verdades o realidades que creo deban consolidarse en nuestra estructura de comprensión del mundo. Así que os animo a debatir, y a que os extendáis sin pereza en el argumento.

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domingo, 29 de septiembre de 2013

Cómo abordar los temas que nos preocupan: la justicia.

Cada día en los medios(sobre todo en los informativos) aparecen noticias de robos, corrupción, todo tipo de violencia, asesinatos, y muchas otras situaciones que directamente llevan a buena parte de las personas que están recibiendo el mensaje, a manifestar una opinión o directamente lanzar un improperio motivados por un sentimiento de justicia o injusticia. Son sentimientos diferentes que brotan de la misma idea, pero aprovecharemos otro día para hablar sobre ésto...
En muchas situaciones cotidianas, sobre todo en el momento del parte noticiario(como ya he dicho...), y motivados por este tipo de noticias, surgen debates y pensamientos respecto a lo que es o no es justo. Pero como casi todo lo que sucede en la vida cotidiana, no conseguimos abstraernos lo suficiente para analizar la noticia en cuestión que nos haya motivado al debate. Es decir, que en este caso, pensamos en la justicia como un conjunto de leyes que nos pueden parecer bien o mal, pero que las analizamos, como norma general, dentro del marco de la realidad más práctica. Contando con argumentos que se sustentan en objetos físicos, como puede ser cuando criticamos la decisión de un juez(el juez el objeto físico), o la actuación de un abogado(el abogado el objeto físico), o ponemos en duda una ley(la manifestación escrita de la ley el objeto físico). De éste modo, estaremos utilizando una forma de pensamiento que tiene que ver con la organización práctica de la realidad. Pero si conseguimos abstraernos un poco más, en vez de cuestionarnos sobre la decisión del juez, la actuación del abogado, o si la ley beneficia o perjudica, nos preguntaremos directamente sobre la idea de la justicia. Y ahí entramos directamente en la filosofía: en éste caso sobre la justicia.
Podremos obtener una visión global, haciéndonos preguntas que a veces no tendrán mucho que ver con el mundo jurídico, y podremos(si es que nos apetece) empezar a construir con lo aprendido, una opinión más completa.
Voy a poner un ejemplo de una manera de profundizar en la idea de la justicia, para que veáis (más o menos) como sería un posible camino a seguir. Y digo posible porque estoy seguro de que me voy a dejar muchas preguntas, y de que no me va a quedar tiempo, en un sólo día, de llevar ésta cuestión a la práctica. Por tanto, no pasará de ser una simple intuición, un principio de ensayo, o de idealismo... Además, el propósito del blog no nos permite profundizar mucho más.
Pues bien, una forma de empezar a cuestionarnos la justicia podría ser ésta:

- ¿Es justo que un hombre que pasea tranquilamente por la calle, sea atacado por otro?
En principio diremos que no, pero si resulta que ese hombre(la víctima) viene de violar a la hija del otro hombre(el agresor), tendremos un debate garantizado.
Tiene que haber un ejemplo menos polémico para comenzar a cuestionar la justicia...

-¿Es justo que una gacela que pasta tranquilamente sea atacada por un león?
En principio no tenemos constancia de que la gacela haya provocado al león, pero casi podemos asegurar que no...Aún así, existen ciertos grupos de personas que nos dirán que la gacela tiene que someterse al equilibrio natural, porque la naturaleza es "sabia" y lo tiene todo previsto...

Suponiendo que se haya dejado entrever la ironía...

-¿Podemos decir entonces, que la naturaleza no es justa?

El concepto de naturaleza no implica solamente a los seres vivos,y del mismo modo que ellos, una galaxia, que también es naturaleza, puede ser absorbida por otra. Pero se supone que la víctima en éste caso no ha sentido dolor.

-Entonces la justicia, ¿sólo es aplicable para quienes sienten el dolor?

Ésto a algunos os llevará a pensar, "tomando un atajo", que la justicia es una idea exclusiva del hombre, como todas las demás, pero:

-¿Por qué algunos hombres sienten dolor al ver sufrir a otros hombres? ¿Por qué otros no sienten nada? ¿Por qué a otros les produce placer?

-¿Por qué algunos hombres sienten dolor al ver sufrir a los animales? ¿Por qué otros no sienten nada? ¿Por qué a otros les produce placer?

Psiquiatras y psicólogos afirman continuamente, hasta tal punto que parece una verdad universal, que el hombre que no siente nada ante el sufrimiento de otros hombres, es porque padece algún tipo de trastorno. Por ejemplo  sobre el perfil del psicópata, suelen coincidir en "la ausencia de empatía con sus semejantes", y que aparecen los primeros síntomas, entre otros, con "un carácter maltratador de los animales durante la adolescencia". Entonces,

-¿Es esencial a la naturaleza del hombre, empatizar con los de su misma especie, y por extensión con el resto de los seres vivos, como dicen algunos...?
¿Entonces, por qué no empatizamos con las células, las bacterias, o los virus?

Por tanto, una afirmación un poco más apropiada, sería que el hombre, por naturaleza, empatiza con aquellos seres con los que sabe que sufren dolor.

La justicia y la empatía son inseparables, porque nuestra idea de justicia se conforma en base a lo que sentimos respecto al sufrimiento ajeno. Y de aquí podemos sacar otra afirmación: que construimos nuestra idea de justicia a medida que conocemos las injusticias. Es decir, que a medida que recibimos, por ejemplo, las noticias de tragedias y desgracias que aparecen en los informativos, vamos ampliando nuestra idea sobre la justicia. 

Por tanto podríamos empezar por determinar que la justicia práctica, la real, o el mundo jurídico, debería empezar a moverse en base a impedir, universalmente, el sufrimiento y el dolor.
A partir de aquí, suponiendo que creamos haber construido algo "medio interesante", podemos empezar a tratar de llevarlo a la práctica. Y en ese intento, se abrirán múltiples "caminos de ida y vuelta" que transformarán tanto el plano práctico (la realidad), como la idea original. Por supuesto siempre nos tendremos que ayudar de lo que otros han pensado ya antes. Y tendremos que tener especial cuidado en elegir las fuentes. Por ejemplo en el caso que nos ocupa, si queremos desarrollarlo, sería bueno pasar por analizar dichos populares como el de los romanos "a cada uno lo suyo", o el de la raza gitana "ojo por ojo, diente por diente", la idea de justicia en Platón y Aristóteles, diferentes corrientes como Hume, o Kant, y no olvidarnos de la figura que "más juego" haya dado probablemente respecto a la idea de justicia y a al organización de ésta en la sociedad: John Rawls.
Siempre que pretendamos manifestar opiniones críticas de calidad, por seguridad, habremos de seguir un método que comience cuestionando el tema desde sus orígenes.
A menudo será la idea más general, y así seremos capaces de abordar el tema en cuestión, con la mayor objetividad posible. Y digo objetividad porque sólo a medida que empezamos el estudio de una idea desde sus orígenes, y pasando por la historia, es cuando nos damos cuenta de que la verdad sobre esa idea es ajena a cualquier pretensión de manipularla o poseerla.
Como se puede dejar ver, la expresión "según el punto de vista", a mi entender, es usada con más frecuencia de la que debería. Porque, en muchos casos, comienza a perder sentido a medida que hacemos un estudio preciso sobre el asunto en cuestión. No quiero decir que no debamos usarla en ocasiones, sino que hemos comenzado a usarla por pereza de no investigar en profundidad. 

2 comentarios:

  1. Hay muchas cosas que no son justas

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  2. No tengo ninguna duda Ana, incluso me atrevería a decir que hay demasiadas cosas injustas.
    Saludos!

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