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domingo, 26 de mayo de 2013

El amor platónico en la actualidad

Los seres humanos tenemos una tendencia común a sentirnos atraídos por las personas que están fuera de nuestro entorno, bien sea cuando salimos de él o cuando alguien entra como novedad. Pero dentro de nuestro entorno, hay una tendencia a sentirnos atraídos por personas que nuestras costumbres sociales no contemplan, y mucho menos como posibles relaciones de amor romántico. Por eso cuando surge una simple atracción o un amor pasional, entre por ejemplo dos cuñados, dos primos, el esposo/a o novia/o de un amigo/a etc, como norma general, enseguida tratamos de dejar de contemplarlo como posibilidad. Y dependiendo del grado de parentesco, la rapidez con que seríamos capaces de olvidarlo sería fulminante.
La atracción, en principio se manifiesta de muchas maneras, pero para precisar un poco más,conviene dividirlas en dos grupos: las de tipo sexual, y las de tipo sentimental. Y dentro de éste segundo grupo, habría cabida para la amistad o la admiración.
La atracción se manifiesta casi de forma continuada en el amor romántico, y a veces es difícil saber qué tipo de atracción ha motivado en mayor medida el hecho de habernos enamorado de alguien. Es decir, que a veces el amor pasional, tiene un mayor contenido de atracción sexual, y en estas situaciones el enamorado en cuestión, obviaría la ausencia de otro tipo de virtudes, centrando su atención en el físico, la gesticulación, el gusto por la estética o el estilo.
Cuando el enamorado se ha motivado principalmente por una atracción de tipo sentimental, cualquier defecto físico, torpeza, o falta de gusto por la estética sería obviado en favor de otras virtudes.
El amor romántico es absolutamente esencial al ser humano, y fluye inevitablemente. Y el hecho de que en la sociedad tendemos al compromiso en forma de parejas, no impide totalmente que sigamos sintiendo, a lo largo de la vida, pequeños enamoramientos, de tipo sexual y sentimental, y que dependiendo de la capacidad de autocontrol de cada persona, llegan más lejos o menos. Pero nadie se libra: unos lo confundirán, y otros lo camuflarán, pero la tendencia del enamorado/a a aproximarse a su amado/a es visible desde afuera.
Sólo son brotes de amor pasional que generalmente se suelen controlar, respetando el compromiso que se ha hecho con la pareja (en caso de que se haya pactado), pero deberíamos reconocer todos que, en mayor o menor medida, contínuamente nos sentimos atraídos sexual o sentimentalmente por otras personas. Incluso depende de nuestras debilidades y nuestra capacidad de autocontrol, el que nos lleguemos a enamorar de forma más intensa.
A veces el amor romántico entre personas que en nuestra cultura se considerarían "prohibidas", es tan intenso que no somos capaces de frenar su desarrollo, provocando en ocasiones un sufrido "tira y afloja" entre la pasión y la moral: es el amor platónico una vez desarrollado.
En realidad es más fácil sentirse atraído/a por alguien culturalmente "mal visto", aunque luego la propia cultura, también "ayuda" a tratar de reprimir ese sentimiento.
Sería la cultura entonces, y más bien el hecho de que determinadas relaciones no estén bien vistas, la que motiva a las personas a enamorarse de las personas "prohibidas" de su entorno cercano, y sería también la cultura -dependiendo de lo tradicional y disciplinado/a que fuera cada uno-, un instrumento eficaz para reprimir el enamoramiento -en caso que hubiera que hacerlo, que ya sería otro debate-.
Me atrevería a decir, a modo de intuición, que el hecho de que en nuestra cultura esté mal vista la poligamia, contribuye a que algunas personas se sientan más atraídas por terceras personas, por el simple hecho del morbo de saltarse la prohibición. Y esto sin obviar desde luego los factores naturales que pudiera haber, como el hecho de que en nuestro instinto esté grabada la recompensa por tratar de asegurarnos la perpetuación de nuestros genes. Y sin olvidar otros factores circunstanciales que, como la baja autoestima o la inseguridad, propician el hecho de sentirnos atraídos como norma general.

A veces según la persona en la que se manifiesta, esa prohibición hace que el amor pasional crezca todavía más hasta no poder resistirlo, y numerosos son los casos de amores platónicos que dejan de serlo, y se acaban materializando en secreto.

Merece la pena recalcar que éstos "principios de amor platónico", están mucho más presentes en la sociedad de lo que nos parece.Todos o casi todos, habiendo sido conscientes o no, lo hemos experimentado en nuestras propias carnes. Si nos paramos a analizar éste fenómeno, observaremos ejemplos en muchas familias entre cuñados o primos, y en muchos grupos de amigos entre parejas o amigos/as de parejas. Y no debemos confundirlo con la afinidad y complicidad que pueda haber entre dos personas, lo cual también implica cierta atracción. El amor platónico es algo distinto: es cuando éste familiar, éste amigo/a de la pareja o la pareja del amigo/a se comporta de forma distinta cuando el/ella está presente, dice más "bobadas" de la cuenta, procura estar siempre cerca de el/ella, aprueba todo lo que dice sonriente etc. También a veces se manifiesta justamente por lo contrario: una personalidad exageradamente introvertida, que es consecuencia de los propios nervios de no saber como actuar delante de la persona amada, aunque a veces éste tipo de comportamientos también se confunden con la admiración.Pero cuando es amor pasional, o amor platónico, los síntomas son mucho más intensos, y vienen acompañados de un componente sexual.
Los amores platónicos, como casi todos los demás, están condenados a transformarse, a medida que se transforman los protagonistas, y la mayoría acaban por no pasar de una fantasía pasajera, aunque algunos, con sus altibajos, llegan a durar toda la vida.

Si lo observamos con detenimiento, podremos comprobar que está presente, aunque camuflado, en muchas reuniones familiares, grupos de amistad compuestos por parejas etc. Por eso creo que deberíamos reconocerlo y aceptarlo comúnmente como una reacción natural, que no tiene por qué implicar el temido "contacto físico", que tanto dolería a la parte víctima de la pareja. Quien sabe si dentro de mucho años, lo normalizado sea que las parejas sean absolutamente liberales. Pero a nosotros nos ha tocado vivir en tiempos en los que ciertas costumbres "atrevidas" nos parecen exageradas, pero sin embargo otras nos parecen demasiado "reprimidas y puritanas". Y en esa mitad del camino o en esa justa medida, aplicada a nuestros tiempos claro, creo que se mueven las palabras de éste texto.