A veces, cuando nos pica la curiosidad por visitar un blog, tenemos la tendencia a leer únicamente las entradas más recientes, como si el resto hubieran perdido el valor con el tiempo.
Probablemente obtendréis un resultado más satisfactorio de vuestra visita, si accedéis por los temas que os susciten más interés.
No tengáis reparos en comentar o discrepar, porque no pretendo poseer la verdad. De hecho son pocas las verdades o realidades que creo deban consolidarse en nuestra estructura de comprensión del mundo. Así que os animo a debatir, y a que os extendáis sin pereza en el argumento.

¡Bienvenidos!

miércoles, 4 de mayo de 2016

Futuro incómodo de imaginar...

Hoy en día muchos arquitectos, ingenieros y diseñadores han presentado prototipos de viviendas, edificios habitables, o medios de transporte que probablemente sean habituales en el futuro, pero un poco más lejano creo...

En los años cincuenta imaginaban a los habitantes del año 2000 con más o menos acierto. Pero en algunos casos indudablemente tuvieron demasiada prisa...
Si aquellos que imaginaban los grandes adelantos de los principios del siglo XXI hubieran vivido lo suficiente para conocer la crisis mundial, o las guerras que estamos viviendo, seguramente hubieran sido un poco más pesimistas.








En los años sesenta muchos países de Oriente Medio y Próximo eran muchísimo más avanzados de lo que son hoy. En países como Egipto, Siria, Marruecos, Irak o Irán se celebraban grandes fiestas y concentraciones a nivel internacional. Conocidas son las imágenes de prensa de fiestas la época, que de no conocer el lugar, cualquiera diría que se estaban celebrando en cualquier país del "avanzado" Occidente. Cualquiera menos España, que en aquella época todavía estaba intentando reestructurar un país derrotado por la Guerra Civil.



En aquella época sucedía algo similar con muchos países latino americanos como Argentina o Venezuela, a cuyos destinos acudieron muchos españoles en busca de un futuro mejor del que se preveía aquí.

Rusia era una gran potencia, aunque ya entonces mataba de hambre a sus habitantes para invertir en armamento y carrera espacial...

Y China todavía era considerado "el gigante dormido".


¿Cómo es posible que haya cambiado tanto la organización de la riqueza mundial?


No es ésta cuestión el camino que seguiremos en el post de hoy...aunque otras veces he intentado sin muchas ganas analizar éste tema del orden mundial. Y es que casi siempre lo hago desde la perspectiva de la protesta, y eso la verdad no ayuda mucho a encontrar verdades a las que aferrarse. Sólo mencionaros una vez más -aunque me tachéis de teórico de la conspiración- a Daniel Stulin y a Cristina Martín Gimenez, cada uno con sus propuestas sobre el polémico Club Bilderberg: en el cual están asociados miembros del PP, PSOE, e incluso fichajes de PODEMOS.

Bueno, os aconsejo una vez más leer al ex-espía de la KGB y a la periodista y ahora seguimos con lo nuestro...

Ésta introducción y rápido repaso sobre la reorganización de algunas potencias mundiales en las últimas décadas, ha sido con motivo de tratar de argumentar mi crítica hacia los arquitectos, diseñadores e ingenieros actuales que nos presentan -a menudo por medio de documentales- prototipos haciéndonos creer que dentro de cincuenta años serán habituales. Y siempre se les olvida el detalle de que más de medio mundo lo componen países que subsisten a duras penas, y después de la gran crisis, los países más sólidos están compuestos de grandes fortunas en manos de unos pocos, y pobreza en manos de la mayoría...

No estoy en contra de los visionarios, pero algunos deben medir sus palabras cuando anuncian que en el futuro la gente vivirá de la manera que presentan, porque la mayoría de las personas seguirán viviendo en barriadas y poblados donde esos adelantos se reducirán a la contemplación de los mismos en manos de algún afortunado.


Mucho tiene que cambiar el mundo para que se cumpla lo que está en la imaginación de quienes nos gusta jugar a ver el futuro. Y los cambios tecnológicos avanzan con celeridad, pero a veces deben ir acompañados de cambios sociales, que mientras no se dan, pueden llegar a retrasar esos descubrimientos.




Estaba viendo el progama de "21 días" de CUATRO, en el que una de sus narradoras, Amanda, contaba su experiencia de los nueve meses de maternidad.
En contraste han realizado el seguimiento de una pareja de chicas que querían tener un niño. Y estaban escogiendo en el banco de semen de Dinamarca, cuales eran sus preferencias de donantes.
Las dos preguntas que me han surgido han sido:

¿Cómo ha cambiado el modelo de familia?

¿Cuál es la polémica de la elección de hijos "a la carta"?

Ambas preguntas pueden suscitar debates extensos y polémicos. Pero primero me voy a lanzar a decir lo primero que preveo al respecto, que seguro que entretanto se me ve el plumero manifestando algo que no sólo imagino que será, sino que también lo deseo, e inmediatamente después vendrá la motivación para rectificar lo dicho precipitadamente...

Respecto al modelo de familia diré que creo que es lo que nos espera para un futuro de más de doscientos años, si es que para entonces se mantiene nuestra especie.
Para entonces probablemente muchos bebés nacerán bajo la tutela del Estado. Se fabricarán bebés -como se fabrican coches- para que los países subsistan demográficamente y construyan su ideal de estado. Y ya no se usarán a países pobres para aumentar la natalidad de los países ricos.

La parte negativa, es que el modelo de familia tal y como lo entendemos nosotros probablemente dejará de ser una tendencia. Y para los que nos hemos educado al calor de la familia eso es triste. Pero sólo es triste porque nuestra cultura es así. Para nosotros "la mutilación genital" es una aberración cultural, y sin embargo a muchas madres les llena de orgullo y les honra como personas.
La cultura nos llena de costumbres que hasta que no somos capaces de contemplarlas desde afuera, no nos damos cuenta de que son puro sentimentalismo, por muy bonito que nos parezca. Y perdonad si os ofende: pero la vida en familia o la monogamia son sentimentalismos culturales, susceptibles de desaparecer en el momento que las circunstancias nos capacitan para ver las cosas de otra manera. Otro asunto es que como en mi caso -o el de muchas personas-, habiéndolo comprendido decida seguir viviendo en esa "bonita ignorancia" de la monogamia y la vida familiar. Porque me aporta muchas formas de placer el hecho de querer y ser querido por mi pareja -o por los hijos-, y además de estabilidad y comodidad en el día a día. Pero no se nos olvide que no tiene porqué ser la meta para nuestra especie, de hecho estoy convencido que no lo será, ni lo debe ser, aunque nos estemos beneficiando egoístamente.

Las personas debemos educarnos en el afecto al resto de seres de nuestra especie, sin distinción de familia y amigos. Y en el futuro debemos ser instruidos así: de forma aislada al vicio de la familia, amigos, o incluso nacionalidad. Porque eso nos hace ser selectivos. Y ésta forma de ética no me la acabo de inventar. Si no que completa otras intenciones pasadas:

Jesús de Nazaret, según la Biblia dijo: - "Amarás al prójimo como a tí mismo"...- Y al mismo  tiempo dijo: -"Honrarás a tu padre y a tu madre"...

A mi modo de ver, dos mensajes incomplatibles en el mundo en el que vivimos, ya que el hecho de amar a tu familia, implica en muchos casos, ser selectivo respecto a los demás: comemos y contamos nuestras cosas a nuestra familia y amigos, y nos mostramos distantes con quienes no conocemos, sobre todo en las grandes ciudades.

¿Hemos interpretado mal estos mensajes o es que nunca seremos capaces de amar al prójimo como a nosotros mismos?

Como tengo muchos motivos para no creer en las cosas que se dicen en la Biblia, no me queda más remedio que mostrarme pesimista. Y tratar de proponer un mundo contando con los defectos de la naturaleza humana.

¿Como podemos amar a los demás?

Educándonos para amar a los demás, y no sólo a nuestra familia, amigos y patria. Y para eso parece que no queda otro remedio que educarnos aislados para repartir nuestro afecto con toda nuestra especie...




La otra pregunta que nos habíamos formulado era respecto a los llamados "bebés a la carta".

Enseguida nos llevamos las manos a la cabeza pensando que no podemos construir una sociedad de seres humanos perfectos...
Cuán ignorantes sois si pensáis que por conseguir crear seres con determinado color de ojos o de pelo, o rasgos personales, ya hemos alcanzado la perfección...

A mi entender, podremos llamarnos seres evolutivamente avanzados, cuando seamos capaces de prescindir absolutamente de nuestro cuerpo. Cuando nuestro cerebro llegue a tal punto que pueda funcionar sin necesidad del cascarón corporal.
Para entonces, si es que sobrevive nuestra especie, probablemente nuestro cerebro físico sea casi todo un córtex, que envuelva totalmente a una minúscula región emocional, la cual seguirá siendo la encargada de la propia vida, de la motivación para subsistir...
Para entonces ese hiper-cerebro será capaz de sentir todas las emociones presentes y pasadas. Aparecerán de la región de la memoria a modo de holograma, porque lo importante de las emociones no son las circunstancias que se dan para sentirlas, sino el propio flujo emocional. Es decir, ya no será necesario que se reproduzca una circunstancia en la realidad, porque lo importante es que lo podamos sentir, no que se produzca el hecho que las motiva.

Creo que esa es la meta de nuestra especie si consigue sobrevivir: permanecer aislados en un hiper-cerebro, capaz de producirnos los más bellos sentimientos. Y permanecer así en un estado muy parecido, curiosamente, a los que hoy muchos cristianos entienden por "paraíso".

Pero sin ir tan lejos, la cuestión de los bbés a la carta me suscita otras pregunta, que todavía no me veo  muy animado a adentrarme:

¿Por qué pensamos que la naturaleza tiene mejor criterio que nosotros para seleccionar genéticamente a los seres venideros?

La duda me surge porque "la naturaleza", ese ser al que veneráis esos que os asustáis con el tema de los bebés a la carta, nos ha demostrado que se equivoca en numerosas ocasiones generando seres defectuosos, que arrastran su sufrimiento toda su vida.


No dejemos nuestro futuro en manos de "la naturaleza", por que ésta, la veáis como una divinidad o no, demuestra contínuamente que no es justa, cuando por ejemplo, castiga con catástrofes a los países que menos contaminan, y otros, como Francia, con el mayor número de centrales nucleares del mundo, es el que menos catástrofes naturales sufre.








Parece que en un futuro muy lejano, los cuerpos no serán más que meros disfraces, que probablemente podremos sustituir, como quien va a cambiarse de vestido al armario.

Ya no viviremos en familias, ni que nos agruparemos por países, porque seremos simplemente habitantes del mundo. Así nos educarán desde niños, niños que nacerán de una probeta, probablemente seleccionados genéticamente según el criterio de un serio y responsable "Ministerio de Maternidad", o "Ministerio de Demografía"...

Nuestra única meta será progresar. Investigar para conocer los secretos de la realidad física. La manera de relacionarnos socialmente formará parte un "ministerio" que funcionará con mucha tranquilidad.

Y nosotros y nuestra época seremos vistos como vemos nosotros las costumbres de los sacrificios mayas a sus Dioses... Gentes a quienes nos gustaba agruparnos en familias, en parejas, en comunidades...en países...y que peleábamos y competíamos unos con otros para poder progresar.