A veces, cuando nos pica la curiosidad por visitar un blog, tenemos la tendencia a leer únicamente las entradas más recientes, como si el resto hubieran perdido el valor con el tiempo.
Probablemente obtendréis un resultado más satisfactorio de vuestra visita, si accedéis por los temas que os susciten más interés.
No tengáis reparos en comentar o discrepar, porque no pretendo poseer la verdad. Ando escaso de orgullo en éste sentido y me satisface simplemente vislumbrarla.

domingo, 19 de octubre de 2014

¿Que es la vida?


Leyendo a una apreciada colega bloggera a la que le encantan las preguntas de carácter filosófico, he encontrado un fragmento de "la vida es sueño" de Calderón de La Barca, en el cual se pregunta sobre la vida...como tantas otras personas a lo largo de la historia del hombre. Así que voy a tratar de profundizar brevemente en las implicaciones de ésta pregunta, la cual como veremos, puede llevarnos a una adoptar actitud más optimista o pesimista respecto a la propia cuestión.

En principio, podemos decir por un lado, que si ha existido o existe un creador, sólo el sabría explicar cual es la finalidad de la vida, y por otro, que el hombre es consciente de que está vivo, porque sin ser conscientes de ello no existiría tal pregunta.

La filosofía se encarga, entre muchas otras cosas, de llevar los conceptos a una profundidad tal, que éstos alcanzan la categoría de ideas.
Al hacernos cuestiones, o debatir sobre un tema, siempre es más importante perder mucho tiempo en el punto de partida, y es un error muy común comenzar a analizar los temas sin contar con los antecedentes, o simplemente sin pararnos a pensar que podemos estar influenciados por nuestra cultura, nuestro entorno, nuestra educación, o nuestro carácter etc. Podemos decir que todas estas circunstancias, y muchas otras, nos sitúan directamente en unas coordenadas, desde las cuales contemplamos o participamos del debate, aunque sea de forma reflexiva. Es lo que también se llama el "punto de vista", "la perspectiva" o "el prisma"...
Parece que las circunstancias nos colocan sin nosotros desearlo en un punto de vista concreto, y como que nos obligan a partir desde ahí, desde donde las circunstancias "han querido". Pero para eso sirve entre otras cosas la filosofía amigos, para abrir nuestra perspectiva al respecto de los temas que queremos abordar, y por supuesto a través de la investigación y la documentación.
Si lo que pretendemos pues es tener una visión un poco más objetiva sobre los temas, es conveniente investigar un poco para conocer si otras personas, o en otras culturas, actuales, o de otras épocas, predomina nuestra misma postura al respecto o tienen otras distintas, o justamente las contrarias...

Por ejemplo, frente al clásico debate sobre las creencias religiosas, las religiones se aprovechan de éste factor que comentamos, del hecho de que buena parte de la sociedad no se pregunta, o no investiga al respecto, o no se cuestiona a cerca de si su religión la comparte todo el mundo, o sobre si su religión ha existido siempre etc. A veces por pereza, otras por temor a descubrir una realidad que acabe con "la magia", y otras simplemente por seguir disciplinadamente lo que han hecho sus antepasados...El caso es que todavía mucha gente participa de religiones sin cuestionarse demasiado la verdad que contienen, y aunque tengamos experiencia de que ningún ser humano "es capaz de volar sin instrumentos que le ayuden", si nuestra religión dice que Jesucristo ascendió a los cielos mucha gente lo cree, y también es común quien dice: "bueno eso no me lo creo pero todo lo demás si..." sin ni siquiera reparar en que puede ser un síntoma de muchas otras falsedades...
Bueno, el tema de los fundamentalismos religiosos puede llegar a extenderse mucho, y además el punto de partida sería otro, así que lo dejo a modo de ejemplo (gratuito pensarán muchos), para mostrar que: si pretendemos tener una visión lo más objetiva posible sobre un asunto, debemos prescindir del mayor número de condicionantes que nos han situado en ese punto de partida, y para ello es fundamental buscar en otra gente que no piensa como tú, en la actualidad y en otras épocas, y el origen y los precedentes que han llevado a la situación que ha originado el debate.

Otro ejemplo podría ser el clásico debate sobre los celos en la pareja, o las infidelidades, que muchas otras veces hemos hablado. Y que si nosotros pertenecemos al "Opus Dei", a asociaciones "pro-familia", o somos simplemente católicos o musulmanes, seguramente tendremos una postura férrea al respecto del tema de los celos o la infidelidad -siendo distinta en la religión cristiana que en la musulmana-, pero que tanto unas como otras, nos van a impedir abrir nuestra perspectiva hasta tal punto que nos lleguemos a hacer preguntas del tipo: 

¿Por qué en nuestra sociedad tenemos por costumbre la monogamia?

Seguramente, al investigar épocas más primitivas, o incluso costumbres polígamas de sociedades actuales, como hizo la antropóloga Helen Fisher, no es que nos fuéramos a ir corriendo a un local de intercambio de parejas (que nadie se asuste...), pero seguro que no nos daba por llamar a nadie "puta" o "zorra" por ser infiel, y nuestra visión del asunto seguro que sería más serena y coherente.

Por si no os acordáis, el tema que ha motivado éste texto es la clásica pregunta, a menudo de tipo reflexivo: 

¿Que es la vida?

Por eso quería mostrar que para abordar las cuestiones, y sobre todo las que nos preocupan como ésta, es necesario prescindir del mayor número de condicionantes que nos sitúen irremediablemente en una postura, o en un punto de partida. Porque la vida para un individuo no es lo mismo que para su vecino, o que para su perro, o para un árbol, y todos son seres vivos...
El hecho de pensar en como pueden ver la vida otros seres vivos -igual que con la religión o la monogamia-, nos abre directamente la perspectiva, y nos invita a pensar, por ejemplo, que si nuestro perro, o el árbol, no piensan, pues preguntarse por la vida es un asunto exclusivo del hombre. Y así pasamos a ver el asunto desde otras coordenadas, o pasamos a otro punto de vista, donde "la vida" tiene dos posibilidades: la mecánica, es decir, el hecho de que la vida es algo que se manifiesta materialmente de la misma forma en un perro, en una planta o en nosotros, y la idea de vida, que es exclusiva del hombre, que padece la vida como el perro, pero además es consciente de ella.


Por otro lado, un debate muy común en filosofía, es si las cosas se analizan mejor en primera persona, o desde afuera. Por ejemplo, si la tauromaquia la entiende mejor un torero, o un crítico taurino, o un actor o un crítico de cine, o un artista o quien ha estudiado filosofía del arte...Lo que hoy sabemos, al margen de éste debate, es que hay toreros o futbolistas que comentan y critican junto a los críticos, y entre ambos conforman una visión más amplia de la cuestión. Pero éste es otro debate...
Con la vida no ocurre exactamente lo mismo: si tuviésemos la certeza de que ha habido un creador de la vida, y que lo ha hecho con una intención claro, a él deberíamos preguntar por el sentido de su creación. Porque nosotros, como "toreros o actores de la vida" nos limitamos a vivirla, o como mucho a pensarla "desde la plaza o el lugar de grabación", pero no nos podemos salir de la vida para analizar su sentido. 

Según se mire, parece que estamos condenados a adivinar lo que quien nos ha puesto aquí tenía o tiene pensado para nosotros, si es que lo hay... 

...aunque también puede ser, que nadie nos haya condenado a no saber lo que es la vida, y lo que ocurre es que tenemos la enorme suerte de que la vida sea lo que nosotros queramos que sea.


domingo, 4 de mayo de 2014

La impotencia de pensar en el infinito

A la mayoría de las personas les asusta pensar en el infinito, sobre todo cuando se relaciona con el tiempo. Cuando nos aventuramos a pensar que siempre ha existido algo, la sensación suele ser que se nos pone un nudo en el estomago y nos invade cierto temor al pensar que nunca hubo un comienzo.
Desde Einstein, el ser humano entiende que el tiempo, como medida (espacio-tiempo), se creó desde la singularidad con el nacimiento universo, y a medida que éste comenzó a expandirse, lo hizo también el tiempo.


Todos conocéis la teoría del big-bang, a la que hoy en día se le han sumado otras teorías aceptadas por buena parte de la comunidad científica, que tratan de dar una explicación a lo que sucedió antes de la famosa explosión. Algunas con menos aceptación como la "gravedad cuántica de bucles", que como su nombre indica -y con perdón de sus autores por mi vaga presentación-, propone un universo repetitivo. Y la teoría más aceptada, que es la teoría M, que entre otras muchas cosas -y diciéndolo en pocas palabras-, propone que la gran explosión fué fruto de la colisión con otro universo paralelo...
Tenéis mucha información sobre ambas y por eso sólo me remito a la parte que nos concierne: lo que se cree que había antes de nuestro universo.
Si pensamos en lo que hubo antes del nacimiento del universo, según la teoría M, serían otros universos, según la gravedad cuántica de bucles fué lo mismo, según Einstein sería la singularidad, e incluso según la religión, sería Dios...
Pero independientemente de las teorías científicas, o de la religión, el hecho de no haber un punto de partida, y de pensar en que no hubo un momento para el comienzo del todo o de la nada, y aunque queramos pensar que siempre ha existido la singularidad, los universos, o Dios, al pensarlo nos suele recorrer una sensación de impotencia y miedo general del concepto del infinito hacia atrás, o hacia el pasado. Es decir, que lo que quiera que sea, viene del infinito, desde siempre...

Éste es el momento en el que se nos pone un nudo en el estómago. Pero algo distinto nos ocurre cuando pensamos en la eternidad, como veréis a continuación.

Respecto a la duración del universo, en el siglo pasado predominó la idea, desde que Lemaitre o Hubble (según quien lo mire) propusieron que las galaxias se alejaban unas de otras cada vez con más rapidez, de que el universo acabaría congelado al expandirse cada vez con más celeridad, pero las teorías de unificación como las que hemos nombrado, predicen futuros bien distintos para el universo, bien sea atrapado en un bucle, o colapsando con uno paralelo...

La cuestión, para el tema que nos ocupa, es que aun cuando el universo volviera a la singularidad, esa singularidad existiría por siempre, pero que curiosa es nuestra mente, que a muchos no les suele producir tanto miedo e impotencia pensar en que lo que quiera que sea, estará para siempre. Y el motivo es que a muchos les engaña la mente creyendo que vivirán también para siempre. Y algo parecido ocurre cuando vemos en los documentales la edad del sol o de la tierra, y cuando dicen que el sol se apagará o explotará y la tierra morirá con él, a muchos les asusta el hecho de pensarlo -como si para entonces fueran a estar vivos-.
Cuando Georg Cantor propuso su teoría del infinito, muchos de sus colegas matemáticos como Pointcaré o Kronecker, le tacharon poco menos que de "enajenado mental", y es que nuestra manera de comprender el entorno, hasta hace poco más de un siglo, se basaba un mundo estático con principio y fin, y en el que sólo participaban las cosas que podíamos ver. En realidad podríamos estar hablando toda la vida de las cosas que ha aprendido el ser humano en los últimos dos siglos...

Una de las ciencias que más han contribuido a que el ser humano descubriera que la realidad que percibimos no es ni mucho menos una totalidad, es la física cuántica.
Gracias a ella sabemos que lo que nos parece estar "relleno" como nuestros cuerpos, o la tierra que pisamos, en realidad están huecos casi en su totalidad. Sabemos que la luz puede ser onda, pero también partícula. Sabemos que hay partículas que están conectadas hasta el punto que si las separásemos, y modificásemos una aquí, y la otra la enviásemos a la parte más lejana del universo, sufriría la misma modificación. Y sabemos muchas cosas más, que han ayudado a que nuestra comprensión del universo sea bien distinta a la que teníamos hace tan sólo un par de siglos. El problema es que todavía en la actualidad, la mayoría de la población desconoce todos éstos descubrimientos, y una simple duda existencial, como es mirar hacia atrás o hacia delante en el tiempo, se puede convertir en una sensación de impotencia y miedo que nos invita a desistir de la reflexión.

miércoles, 23 de abril de 2014

Dudaba, dudando y dudaré...

Me he encontrado por casualidad "conmigo mismo" en un blog de ciencia...bueno más bien con una consulta que hice hace unos años, cuando comenzó mi afición por la física. Y la verdad es que no tiene desperdicio las cavilaciones que me llegaba a hacer al respecto de las distancias en años luz, los átomos, la superposición cuántica, la edad del universo etc.
Aquí está todo mezclado en una duda que me surgió en ese momento, y que hoy me ha hecho reír de forma sana de mi propia ignorancia.Y también aprovecharé al final para hacer una breve reflexión al respecto, sobre cómo somos capaces las personas de coincidir en las mismas posturas u opiniones usando distintos argumentos. Allá va mi consulta:

"...Hola de nuevo.Disculpadme pero me fué imposible conectarme ayer.Otra vez te pido disculpas Peter, pero estoy ya como poseido con ésta duda...
Yo comprendo que "la energía ni se crea ni se destruye",comprendo que el universo pueda ser en "última" instancia información cuántica.Que,como decía Sagan, somos "polvo de estrellas".Por tanto,también doy por hecho que los átomos que hoy nos conforman,no son propiamente los que vemos en esos lejanos fenómenos.Que lo que hoy nos conforma es más bien una transformación de esos átomos,de unos elementos en otros...y más o menos así hasta llegar a lo que somos.
No soy Iker Jimenez,pero sigo viendo algo de misterio en éste asunto:
Cuando vemos en vida a nuestro padre(frivolicemos como si no conociésemos más realidad que los átomos),que estamos viendo a un ser que un buen día liberó unos cuantos millones de átomos en forma de proteína y espermatozoide,y que se mezclaron "instintivamente" con otra cantidad de átomos...en forma de óvulo...Esos átomos,en principio,fueron liberados para conformar lo que hoy somos.Fueron esos y no otros los que nos conformaron específicamente a nosotros.Y "se supone" que sólo una milésima de segundo después,la combinación hubiera sido distinta y esos átomos hubieran conformado a un hermano nuestro y no a nosotros.
Supongamos que mis padres me envían al nacer -como si de superman desde criptón se tratase- y yo viajo lejos a la velocidad que lo ha hecho la materia desde que existían las "lejanas galaxias" que vemos.
Pasados unos miles de millones de años,supongamos que yo sigo vivo,y que la civilización en la que aterricé tiene telescopios que pueden llegar a ver hasta la galaxia de la que procedo,e incluso a mis padres en el momento de mi nacimiento...pero...¿Cómo sería posible,en esas máquinas del tiempo que son los telescopios,que habiéndome alejado del punto donde fuí conformado atómicamente, llegase a ver momentos anteriores a mi nacimiento?
Incluso podría llegar a verme a mi mismo si es que acertaba con el punto exacto de mi nacimiento, lo cual no tendría cabida según las leyes naturales.
Entonces, si últimamente los astrofísicos nos cuentan que están descubriendo galaxias más antiguas que la nuestra, ¿Cómo pueden estar viendo una galaxia que ha podido ser perfectamente la "madre" de la nuestra?..."



No os creáis que me incomoda mi ignorancia, ni la de nadie cuando la percibo. Al contrario, "me llena de odgullo y satifaciónd" porque me encanta dudar y escuchar como dudan los demás, y siempre apoyo a quienes cuestionan y reflexionan aunque con ello estén desvelando su ignorancia, porque tener la voluntad por aprender nos puede llevar más lejos incluso que quienes "ya están aprendidos".

Al principio del texto decía que iba a mostrar una duda o una impresión sobre los posicionamientos.

A veces ocurre que encontramos a varias personas que se encuentran en la misma postura respecto a un debate social, como puede ser "la ley del aborto", "los nacionalismos", o incluso "la felicidad" o "el amor". Y ocurre a menudo que los argumentos que nos han llevado a posicionarnos "a favor o en contra" o "en un bando u otro" son distintos.

¿Como pueden estas dos personas defender una misma "verdad" con argumentos distintos?

Pues ésto ocurre en todas las causas o movimientos sociales que se os puedan ocurrir, porque lo más natural y lo más común  no es creer en la verdad sino sentirla de un modo instintivo.
Sería como para un cazador disparar al aire y acertar, por lo que la puntería no hubiera sido necesaria. Pues más o menos eso ocurre cuando nos posicionamos sobre un partido político, una nueva ley, cualquier problema social, y en general cualquier hecho, sin analizarlo demasiado, y dejándonos llevar por lo que sentimos al respecto.
Es muy frecuente en nuestro país hoy en día, con quienes se sienten de izquierdas o de derechas, mientras por otro lado su actitud bien podría parecerse más a la forma actuar del bando político del que se sienten contrarios.

Como en el ejemplo del cazador, la puntería siempre deberá ejercitarla, aunque haya acertado esa vez por casualidad, porque un acierto al azar no se producirá casi nunca. Por eso debemos analizar sin dejarnos llevar demasiado por los impulsos antes de posicionarnos a favor o en contra de cualquier hecho.